Cuando el presidente Correa era candidato, daba la impresión de ser un pausado y tranquilo académico: concurría y pedía entrevistas a los distintos medios del país, como radio Sucre de Guayaquil, donde en más de una ocasión intercambió elogios con el conductor de un programa de opinión, quien apoyó al hoy presidente en la campaña electoral, Jaime Toral; entre risas y abrazos declaraban ambos estar comprometidos con la revolución ciudadana, hoy Vicente Arroba esta sin radio Sucre y Toral, en Quito, preso por orden del Gobierno. ¿Será verdad esa afirmación de Alberto Acosta, cuando sentenció que hoy existen embrutecidos por el poder? El pueblo, tarde o temprano, juzgará el cinismo de algunos seres humanos, que cuando son candidatos se muestran de una manera, o a otros que dejan, sin rubor alguno, todo lo que ellos toda su vida predicaban, pero que cuando tienen que ponerlo en práctica, lo olvidan, nada más y nada menos, que por el embrutecedor poder.
Fabián Richard Tapia Pesántez




















